03 enero 2007

Marta

Cuando te fuiste Marta mi corazón quedo partido como un ciempiés en medio de la vía del tranvía que pasa por Emilio Mitre, mis ojos se llenaron de lagrimas y mis pies ya sin sentido se metieron adentro de los timbos. Mis colmillos ya no roen los huesos de tus asaditos, que lindos asados con el pocho, la Nelly, Jennifer y el Eduardo, como nos reíamos, pero ya no mas, ahora estas lejos de aquí, vaya uno a saber donde, extraño tus canelones, como cocinabas Marta. Extraño tu aliento a ajo después de mandarnos una radicheta, que lindos pedos nos tirábamos en los colectivos, todos se daban vuelta y nosotros nos hacíamos los... lindos.
Cuantos recuerdos, como ese día en que dejamos nuestros prejuicios de lado y nos sentamos a ver las montañas y el lago y jugábamos con aquellos chiquillos que tenían olor a chocolatada y a pollito. Nunca nos gustaron los niños y ese día menos.
Ay Marta, si volvieran aquellos días en que el tango estaba en su esplendor y los arrabales nos sonreían cuando pasábamos. Pero ya no Marta, ya no. Somos uva de otro viñedo, somos carne de otra vaca, somos carie de otra muela, somos.. ¿qué somos Marta?¿qué somos?

4 Comments:

Blogger Victoria Fermani said...

ja! feliz año nico

12:04 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Que lindo, que bello puema a esa Marta campestre y grotesca que todos tenemos dentro. Muy bueno, amigo Cleto, cada día se pone más lindo usté... en la escritura, digo... ejem...

2:53 a. m.  
Blogger Flor Trimarco said...

Tal vez te lo diga, si te lo voy a decir...Marta Marta es de Roque, no tienes derecho, a hablar de ella, y menos sin mencionar los patos, como pudiste olvidarte de los patos, y el amor tatuado, estamos todos muy enlutados, adios.


Diyu............

12:46 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

no sé quién fue/es/será la tal Marta pero el texto es precioso. Me gusta como escribes, la lástima es que no te pueda poner voz.

10:26 a. m.  

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